Delfín, del Pozo y Berhanyer desfilan en la Cibeles Madrid Fashion Week

MADRID (AFP) — El pabellón número 14 del Ifema de Madrid volvió a abrir sus puertas este martes para acoger una segunda jornada de la Cibeles Madrid Fashion Week, en la que los distintos estilos que inundaron las pasarelas Cibeles y Neptuno acabaron de certificar el viraje hacia el futuro de esta cita con la moda.

David Delfín busca una mujer más femenina en 'Diastema', un desfile que supone una ruptura en el trabajo de este diseñador malagueño que ha huido para esta colección de lo superfluo y ha optado por los plisados en muchas de sus prendas, tanto masculinas como femeninas.

Por su parte, Ana Locking propone una colección primavera-verano 2009 oscilante entre la sobriedad y la sensualidad. En 'Arc d'Hysterie', la diseñadora toledana acentúa la figura de la mujer usando para ello el bustier, su prenda fetiche en esta creación.

Vestidos cortos de satén en gris mercurio complementados con tules y volantes superpuestos constituyen la apuesta de Locking, que, sin perder la elegancia, cede ante la llegada del rosa palo, el verde lima y el azul tinta. Todo ello, aderezado por una dosis de atrevimiento en los pies a cargo de los zapatos 'peep toe' atados al tobillo y con un gran tacón.

Para el hombre busca también la distinción que caracteriza a la mujer, vistiéndole con trajes de chaqueta en gris perla o negro y pantalones short o piratas con camisas que llegan hasta las rodillas.

El color beige ocupa un papel protagonista en la colección de Miguel Palacio en la que, como es tradicional en él, los tejidos ocupan un puesto destacado. Centrado en marcar la silueta femenina, Palacio no duda en reucurrir a los corsés y a los vestidos. De distintas longitudes, el gris, el rosa, el azul cielo y los grandes motivos florales tienen su hueco reservado en esta colección.

Elio Berhanyer viste la noche de la mujer dando protagonismo a los colores claros, blanco y beige especialmente que, en ocasiones, ceden a los tonos azulados o lima. Sombreros inspirados en los 60, cordones de raso y galones acompañan a las prendas más clásicas a través de las cuales Berhanyer vuelve a reivindicar la costura.

Y la costura sirve de base y concepto a la colección del diseñador Juanjo Oliva, que apuesta por los cortes y las formas complejas a la hora de elaborar las piezas.

'Urania' mostró a un Francis Montesino que quiere vestir a la mujer a cualquier hora del día. Blanco, gris y azul confieren discreción en el color a una colección que ya lo es en el diseño.

Jesús del Pozo nos traslada a unos atrevidos años 20 con tejidos fluidos y flecos que llegan a integrar algunas piezas casi por completo. Transparencias y espaldas desnudas y una amplia gama de colores integran esta colección.

Finalmente, Miriam Ocariz utilizó el estampado como leitmotiv de su colección primavera-verano 2009, en la que llamó especialmente la atención las mangas de sus vestidos adornados con lazos.