La Constituyente de Bolivia aprueba la nueva Carta Magna

ORURO, Bolivia (AFP) — La mayoría oficialista de la Asamblea Constituyente aprobó este domingo el texto de una nueva Carta Magna de Bolivia con las reformas que quiere implantar el presidente izquierdista Evo Morales, pero que la oposición se niega a reconocer.

La Constituyente aprobó la nueva carta fundamental en extenuante jornada ininterrumpida de alrededor de 15 horas, desde la noche del sábado. "Es una gran alegría para mí y para todo el movimiento popular, el movimiento campesino, obrero", reaccionó el presidente Morales.

Dado que la oposición se autoexcluyó y no participaba de la sesión, y que el oficialismo no tenía los dos tercios necesarios para aprobar el texto, los asambleístas decidieron cambiar las reglas de juego y emitieron una resolución para señalar que la nueva Constitución sería aprobada por dos tercios de los asistentes a la sesión. Este recurso fue tachado de ilegal por la oposición, que incluye a la derecha política y a cinco departamentos antagónicos a Morales.

Estos cinco departamentos -de los nueve que hay en Bolivia- han anunciado que no acatarán la nueva norma y que impulsarán una "desobediencia civil", pues la nueva Constitución carece de consenso nacional y es una imposición del gobierno. Cerca a 400 personas ayunan en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando contra la Carta Magna.

Se trata de una "aberración jurídica", bramó el constituyente opositor, Ricardo Pol, de la centroderechista Unidad Nacional (UN), echando sombras sobre el procedimiento utilizado por el oficialismo.

La sesión de la Constituyente estuvo a punto de naufragar por fuertes disidencias entre los constituyentes de Chuquisaca y La Paz, las mismas que enturbiaron el último año el funcionamiento de la Asamblea. El foro deliberativo fue instalado el sábado por la noche en la ciudad minera de Oruro, 230 km al sur de La Paz, con la presencia de 160 de los 255 constituyentes.

La nueva Carta boliviana es indigenista y estatista y no incluye la reelección indefinida como pretendía el presidente, sino por un solo periodo. En el caso de Morales éste podría hacerse reelegir en una elección que debe ser convocada en los próximos meses, y que en caso de ganar contaría como primer periodo. Luego puede ser reelegido una vez, lo que teóricamente le permitiría gobernar durante un máximo de 10 años más.

"No hay reelección indefinida pero tampoco hay reelección discontinua. Se acepta una reelección continua nada más", explicó Morales, respecto al punto más delicado y que mayores críticas soportó de la oposición de derecha.

La Constituyente no trató el delicado tema de la distribución de tierras y su función social, que el presidente Morales considera un asunto clave, pero que produce ronchas en las regiones opositoras. "Ha habido ciertas diferencias, algunos artículos se irán al referéndum, para que el pueblo decida si va haber latifundio o se va acabar el latifundio", expresó el mandatario.

La Asamblea en cambio ratificó la existencia de un Congreso bicameral, que ahora se denominará Asamblea Legislativa Plurinacional, formada por 121 diputados y por 36 representantes nacionales (senadores), cuatro por cada uno de los nueve departamentos. El actual Congreso bicameral está también compuesto por 157 miembros.

De inmediato no había reacción de la oposición, pero el ex presidente Jorge Quiroga señaló cuando se aprobó, el 24 de noviembre, pasado el primer proyecto, que esa Constitución tenía menos valor "que papel higiénico usado".

Tras la aprobación de la Constituyente, el presidente anunció que envió al Congreso un proyecto de referéndum revocatorio de su mandato y de los nueve gobernadores, cuyos mandatos originalmente terminan en 2011. Como la Constitución establece nueva elección presidencial con toda probabilidad el próximo año es difícil entender cómo se articulará el referéndum con ese escenario.