MADRID (AFP) — Siete familias rumanas del gran poblado chabolista de Madrid Cañada Real Galiana, en el que viven miles de inmigrantes rumanos, marroquíes y gitanos, lograron este viernes la suspensión de la demolición de sus viviendas, al día siguiente de enfrentamientos con la policía, dijo la ONG Cáritas.
Los enfrentamientos entre los habitantes de este gran poblado de 30.0000 habitantes habían causado el jueves una veintena de heridos, en su mayoría policías que habían acudido a desalojar a una familia marroquí, cuya casa fue demolida.
Un tribunal administrativo de Madrid ha decidido prolongar de manera "indefinida" el plazo que paraliza la orden de demolición de las casas de siete familias rumanas que residen de manera ilegal en la villa miseria de la Cañada Real Galiana, según Cáritas, que asiste jurídicamente a estas familias.
En este poblado hay unas 2.000 casas ilegales, en su mayoría hechas con materiales duraderos, y sus habitantes están en pie de guerra desde el derribo el jueves de la casa de unos vecinos marroquíes.
Unos 200 habitantes del poblado, principalmente marroquíes, rumanos y gitanos, se manifestaron este viernes para protestar por la "brutalidad" de los agentes que desalojaron a la familia marroquí y contra futuras decisiones judiciales de derribo de otras viviendas. "¡Que nos hubieran impedido construir nuestras casa al principio! ¿Pero, a dónde vamos ahora si nos desalojan?", se quejó a la AFP Mohamed Wahdrane, un marroquí de 24 años, que vive desde hace dos años en el poblado y ha construido su casa con su hermano y su padre.
El poblado, que está a unos 15 km de Madrid, había sido declarado no urbanizable en el siglo XIII. Las primeras casa ilegales aparecieron hace cuarenta años y desde entonces se han multiplicado. Los terrenos, cercanos a la autopista A-3, que lleva al sureste, pertenecen hoy en día a la Comunidad de Madrid, según el rotativo El País.
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