Ejército iraquí detiene a 45 presuntos terroristas en operación en Diyala

BAQUBA, Irak (AFP) — El ejército iraquí detuvo a 45 personas buscadas por terrorismo en la provincia de Diyala, donde continuaba este miércoles una amplia operación contra Al Qaida y los insurgentes chiitas con el apoyo de las fuerzas estadounidenses.

"El segundo día de la operación 'Feliz presagio' ha permitido el arresto de 45 personas, entre ellas terroristas buscados por las fuerzas de seguridad, pero también sospechosos de asesinatos, secuestros y desplazamientos forzados de población", declaró Mohamed Al Askari, portavoz del ministerio iraquí de Defensa.

Askari hizo con anterioridad un balance de 35 detenidos.

Además, "nuestras fuerzas han detenido también a trece individuos" sospechosos de otros crímenes o delitos, dijo el portavoz, que añadió que seis secuestrados habían sido liberados.

Según el portavoz, "han sido hallados 25 escondites de armas, que contenían bombas, municiones, RPG y 75 tipos de armas de fuego".

La operación había comenzado el martes en Baquba, capital de la provincia, donde soldados y policías iraquíes, acompañados de cerca por militares estadounidenses, realizan redadas sistemáticas por toda la ciudad para localizar insurgentes y armamento, comprobó un periodista de la AFP.

Unos 50.000 soldados iraquíes han sido movilizados para participar en la operación, en una provincia simbólica que reúne todas las dificultades de Irak: una población heterogénea (sunitas, chiitas, kurdos y cristianos), extremismo confesional, atentados frecuentes a veces perpetrados por mujeres suicidas, y la influencia del vecino Irán, país de mayoría chiita.

"Es una operación dirigida, planificada y ejecutada por las fuerzas iraquíes. Las fuerzas de la coalición multinacional aportarán consejo, asistencia y apoyo cuando los iraquíes lo soliciten", explicó al martes la Fuerza multinacional en Irak, bajo mando estadounidense.

Las fuerzas de seguridad iraquíes también están desplegadas en las fronteras de Diyala, provincia más peligrosa de Irak, para evitar que los terroristas intenten huir a regiones vecinas, explicó el portavoz del ministerio iraquí de Defensa.

Entre la población, las reacciones eran contradictorias.

Ibrahim Abdalá, de 32 años, no pudo trabajar este miércoles. La prohibición de circulación que pesa sobre los vehículos civiles le impide ejercer su profesión de taxista. Por eso ha tenido que quedarse en su casa, en el barrio de al Jadida, en el centro de Baquba.

Pero poco le importa: "Aunque no pueda trabajar, me siento aliviado, porque mis hijos estarán ahora seguros, protegidos de los terroristas que matan a la gente".

Otros son menos estoicos, como Udai Mothab, un desempleado de 27 años, que protesta: "pese a la necesidad de seguridad para todo el mundo, algunos necesitan trabajar, encontrar comida".

El miércoles a la tarde no se había registrado ninguna acción terrorista en Diyala, donde las fuerzas de seguridad han llevado a cabo últimamente importantes operaciones contra Al Qaida, que controlaba por completo la ciudad en 2006.

El ejército estadounidense dirige en paralelo una operación en Diyala, llamada "Caza al sable", desde el 25 de julio. "Es una operación de la división norte de la Fuerza multinacional en apoyo a la operación 'Presagio feliz', precisó su mando en un comunicado.

La operación ha permitido descubrir numerosos escondites de armas, y la neutralización de seis bombas caseras, según el comunicado.

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