Seguidores de Franco se congregan en el Valle de los Caídos

VALLE DE LOS CAÍDOS, Madrid (AFP) — Cientos de nostálgicos del franquismo se congregaron el sábado, probablemente por última vez, en el Valle de los Caídos, donde está enterrado el dictador Francisco Franco, a pocos días del aniversario de su muerte, acaecida el 20 de noviembre de 1975.

Estos actos serán prohibidos en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, promovida por el Gobierno y adoptada a finales de octubre por el Congreso para rehabilitar a las víctimas de la Guerra Civil (1936-1939) y del Franquismo (1939-1975).

La ley también estipula la despolitización del Valle de los Caídos, mausoleo franquista situado a unos 60 km de Madrid, y la prohibición de las manifestaciones en memoria de Franco y de su mentor ideológico, José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange y fallecido, como Franco, un 20 de noviembre, pero de 1936.

"¡Viva Franco, Viva!, ¡Viva España!, ¡Viva!, ¡Franco! ¡Franco! ¡Franco!", coreaban muchos de las decenas de asistentes mientras hacían el saludo fascista, cuando llegó a la basílica la hija única de Franco, Carmen Franco Polo, duquesa de Franco y presidenta de la Fundación Francisco Franco.

Como cada año, a la misa convocada por la Fundación en estas fechas acudieron centenares de simpatizantes que llenaron la inmensa basílica, excavada como un búnker en la roca y donde se encuentran los restos de Franco y de Primo de Rivera. Los falangistas españoles, ataviados con camisas color añil y pantalones negros, cantaron como cada año el 'Cara al Sol', el himno franquista, y homenajearon a su fundador, fusilado en 1936 por un pelotón de ejecución republicano.

"Posiblemente es la última vez que se canta 'Cara al sol' aquí", lamentó uno de sus responsables, Javier Astorga Vagara. "Nosotros ganamos la guerra; algo tienen que ganar ahora. Que nos quiten los escudos, si les hace felices, a nosotros no nos preocupa mucho, miramos hacia el futuro", aseguró a la AFP. Para Astorga, la Ley de Memoria "es una ley injusta que describe sólo a un bando como el bando malo, que no habla de las fosas comunes de los comunistas".

"He venido para honrar la memoria de nuestro caudillo, Francisco Franco, la espada más limpia de Europa; porque soy católico y español", dijo a la AFP Jorge Espinos, estudiante de economía de 21 años que portaba un brazalete con la bandera española. Y relató con orgullo: "Mi abuelo mató a 156 rojos en Galicia con su ametralladora y luego fue a cenar mariscos". Jorge se recogió un momento ante la tumba de Franco haciendo el saludo fascista, mientras otros simpatizantes se hacían fotos con el brazo derecho en alto ante el féretro del "caudillo".

"¡Arriba España, arriba!", "¡Viva Cristo Rey!", "¡Viva Primo de Rivera!" fueron otros de los lemas que corearon los congregados, que portaban banderas españolas con el escudo franquista. Al final de la ceremonia, varios asistentes reunidos en círculo cantaron "España, cristiana; musulmana, no" a la salida de la basílica.

Los gritos contra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien llamaron "hijo de puta", también tuvieron cabida en un acto al que además de camisas azules -portadas incluso por toda una familia de cuatro hijos, incluido un bebé- acudió gente de todas las edades y estilos, desde ancianos hasta "cabezas rapadas".

Este domingo llegó al Valle de los Caídos una marcha organizada por el partido de extrema derecha Falange, que partió el sábado por la noche del centro de Madrid, para conmemorar la muerte de José Antonio Primo de Rivera.