PEKÍN (AFP) — Al estadounidense Jason Lezak tal vez nadie le recordará cuando acaben los Juegos de Pekín-2008, pero la remontada que protagonizó en la final de 4x100 metros libres permitió a su compatriota Michael Phelps mantener intacto el sueño de lograr ocho oros.
El compañero de Phelps pasará a la historia al revertir una desventaja de medio cuerpo a falta de 50 m en los relevos 4x100.
El increíble esfuerzo de Lezak ante el francés Alain Bernard en los últimos tramos de la carrera mantuvo con vida el objetivo de Phelps de desbancar a Mark Spitz como el más ganador de metales dorados en unos Juegos. "Jason terminó esa carrera mejor de lo que podíamos pedir, yo estaba muy metido en la carrera, y al final estaba muy contento, perdí mi voz, fue muy emotivo", dijo Phelps a periodistas poco después de una competencia que será recordada por mucho tiempo.
Lezak, de 32 años de edad y nacido en Bellflower, California, y que nada 4.000 metros al día durante dos horas cinco veces por semana, remarcó en conferencia de prensa posterior a la carrera que se trató de un triunfo colectivo. "Les dije (a sus compañeros) que éramos un equipo y no teníamos nada que ver con individualidades, estamos muy orgullosos por ser parte de este equipo", señaló.
Tanto él como Cullen Jones y Garrett Weber-Gale fueron firmes en afirmar que Phelps no les debe nada. "No hicimos esto por él, él es una parte y nosotros somos una parte del equipo, no es nuestra responsabilidad que gane ocho medallas o no. Es un atleta increíble, quizá el mejor de la historia, sin importar lo que pase aquí", dijo Lezak.
En cuanto a la carrera, que finalizó con tiempo récord mundial de 03:08:24, el nadador estadounidense la resumió diciendo que "tuve más adrenalina que jamás en mi vida".
Lezak debió revertir una ventaja de medio cuerpo en favor del francés Alain Bernard en unos 20 metros finales que fueron para el infarto y enloquecieron a los espectadores en el Cubo de agua.
"Muchas veces, como ocurrió en los últimos Juegos, no había manera de que pudiera alcanzar a un rival que estaba dos segundos delante", relató Lezak. "Pero esta vez, no les voy a mentir, cuando giré en los 50 y vi lo lejos que estaba, pensé por un segundo 'no hay forma' y después cambié, me dije, 'estoy compitiendo para Estados Unidos, no me importa cuánto me duela, lo daré todo', honestamente, pensé todo eso como en cinco segundos, y eso fue como una supercarga, fue irreal", dijo.
Lezak fue parte del equipo de relevos que alcanzó la plata en Sídney-2000 y el bronce en Atenas-2004, y estaba determinado a vencer en esta oportunidad. Algo que confirmó su compañero Weber-Gale. "Fue algo increíble, si alguien puede hacerlo es Jason, hace dos días nos habló de ganar todos los relevos, nos contó que perdió antes y vi el dolor en su rostro", dijo.
Para Lezak, que también competirá en los 100 m libre en Pekín, al final se trató de que "hice la carrera de mi vida en el momento justo".
Copyright © 2009 AFP. Todos los derechos reservados. Más »
