Almodóvar y la 'movida', estrellas del Baile de la Rosa de Mónaco

MÓNACO (AFP) — El cineasta Pedro Almodóvar, la cantante Alaska y actrices como Rossy de Palma o Bibiana Fernández asistieron el sábado por la noche al tradicional Baile de la Rosa de Montecarlo, que presidió el príncipe Alberto II y que este año estaba dedicado a la 'movida madrileña' de principios de los 80.

Imagen insólita al principio de la velada: un grupo de travestis con frufrús cargados de adornos recibieron en la sala del Sporting de Montecarlo al príncipe y a su novia, la nadadora surafricana Charlene Wittstock, vestidos con más sobriedad: smoking negro él, vestido azul oscuro ella.

Carolina de Mónaco, sus hijos (Pierre y Carlota Casiraghi) y su marido, el príncipe Ernsto de Hannover, también estaban presentes para rememorar la explosión cultural de Madrid a finales de los años 70 y principios de los 80, la llamada 'movida'.

En la muy formal asamblea de vestidos y trajes oscuros, el cabello canoso de Almodóvar, la melena anaranjada de Alaska, la estatura de Fernández, el aire siniestro del actor Mario Vaquerizo o el aire gótico del grupo de las Nancys Rubias destacaban tanto como los travestis y otros bailarines andróginos, más o menos desnudos, que invadieron el escenario durante hora y media de espectáculo cálido y exuberante.

Ante los 850 invitados que habían pagado 750 euros para participar en la velada y en una tómbola, se han sucedido numerosas figuras indiscutibles de la escena española: la bailarina y coreógrafa Blanca Li, la actriz y cantante Rossy de Palma, la cantante flamenca Carmen Linares o la cantante Luz Casal.

El cineasta madrileño abrió el baile con algunos pasos de baile y cantando con un micrófono después de recordar que "celebrar la 'movida' es también celebrar la transición democrática de España hacia la libertad. Nada habría sido posible sin esa libertad recobrada".

El Baile de la Rosa, organizado por la Sociedad de Baños de Mar (SBM), permite recabar fondos para la fundación de la princesa Gracia de Mónaco, que se consagra sobre todo a la ayuda a niños hospitalizados.