Cuba emprende lenta recuperación tras Ike con panorama desolador

LA HABANA (AFP) — Cuba comenzó a reanimarse lentamente este jueves y emprendió las labores de recuperación tras los destrozos del huracán Ike, que empeoraron la situación de una economía ya afectada por la baja producción, y golpeada poco antes por el ciclón Gustav.

Brigadas de trabajadores se afanan en recoger los escombros que dejaron los fuertes vientos y lluvias de Ike que arrasaron de punta a punta la isla, a medida que el clima mejoraba y las aguas bajaban en pueblitos inundados.

"Ahora lo que toca es un huracán de trabajo", dijo un hombre a la televisión local entre los escombros de edificios arrasados por Ike en un pueblito de Holguín (este), por donde entró el ciclón el domingo para empezar su travesía de dos días por toda la isla.

Camiones recogían trozos de paredes y árboles arrancados de raíz, equipos de limpieza quitaban obstáculos en la vía, el tránsito de vehículos se normalizó, el aeropuerto reinició vuelos, los centros de trabajo abrieron, en cafeterías y restaurantes los empleados quitaban los maderos que cubrían cristales.

Más de 200.000 viviendas dañadas, 30.000 totalmente destruidas, sobre todo en las orientales Holguín y en Camagüey, se sumaron a las 120.000 arrasadas hace diez días por Gustav, 100.000 de ellas en la occidental Pinar del Río.

No hay actividad agrícola que no haya sufrido daños. Decenas de miles de toneladas de naranjas se perdieron en Matanzas y miles de casas de tabaco están en suelo en Pinar del Río; cientos de miles de latas de café en Santiago de Cuba y en Guantánamo (oriente) se perdieron.

"Hoy las pérdidas totales, tanto en el plátano como en otros cultivos, se estiman en millones", señaló Carlos Blanco, director general de La Cuba, la mayor productora de esa fruta del país, ubicada en Ciego de Avila (centro).

La producción de níquel, principal producto de exportación que generó 2.100 millones de dólares en 2007, se paralizó por daños en plantas y minas en Holguín.

"La economía está sufriendo un golpe muy duro y además no sólo que es muy duro, sino además en un plazo de tiempo limitado", dijo el número dos de Cuba, José Ramón Machado, en un recorrido por el oriente.

El analista económico Ariel Terrero estimó que las pérdidas rondarán entre los 2.000 y 3.000 millones de dólares. "Este es uno de los peores desastres naturales que ha tenido Cuba en mucho tiempo porque que se ha combinado dos huracanes en tan poco tiempo", afirmó.

"Es un momento muy tenso, estamos en un momento de altos precios en el mercado mundial, tensiones que se están generando por el hecho de que Cuba importa una gran parte de sus alimentos, alrededor de 80%, y con esta situación nueva se limitan las capacidades de producción", advirtió Terrero.

En julio, el presidente Raúl Castro había anunciado a la población un ajuste económico, pidió ahorrar, trabajar y producir más sobre todo alimentos, debido a la crisis mundial y a la difícil situación por las propias deficiencias de la economía cubana.

Terrero y otros analistas advierten de tiempos aún más difíciles porque será "inevitable que haya un alza de precios", aún más luego de que el lunes el gobierno decretó alzas de alrededor del 60% en la gasolina y 86% en el diésel.

"Esto está en candela. No tengo luz ni agua. Estoy haciendo lo que puedo con un cubito de agua. Sin electricidad la poca comida que tengo se me va a echar a perder. Y esto se va a poner peor", dijo a la AFP una vecina del populoso barrio habanero de La Lisa.

Ante la emergencia por los dos ciclones, Cuba aceptó ayuda millonaria de la ONU y le llegan de países como Brasil, Rusia y España toneladas de alimentos y materiales para levantar el techo a decenas de miles de damnificados, además de otros para rehabilitar las redes de energía.

Pero este jueves volvió a rechazar, por juzgarla "cínica", la oferta de Estados Unidos de enviar expertos que evalúe los daños por Ike -ya hecha con Gustav-, y reiteró su pedido de una flexibilización del embargo para comprar materiales de construcción y alimentos, a lo que Washington se ha negado.