Llamado de Bush atrinchera a Gobierno de Cuba y baja expectativas de cambios
LA HABANA (AFP) — El llamado del presidente estadounidense George W. Bush a los militares cubanos y la comunidad internacional para apoyar una transición en Cuba, atrincheró al gobierno comunista, y hace temer a opositores y observadores que el gobierno de Raúl Castro retrase eventuales reformas.
El discurso de Bush, pronunciado el miércoles y que en un hecho sin precedentes fue reproducido por los medios locales, provocó una inmediata y enérgica reacción de Cuba, que lo recibió como una "escalada" de la agresión de Washington.
"La palabra de orden en Cuba es: ¡Coraje!", "Cuba jamás será puesta de rodillas", titularon los diarios Granma y Juventud Rebelde, al dedicar páginas enteras a la respuesta del miércoles del canciller cubano Felipe Pérez Roque.
En su primer discurso desde 2003 sobre Cuba, Bush anunció un "fondo multimillonario para la libertad" en la isla y que mantendrá el embargo vigente desde hace 45 años, lo que, según analistas consultados por la AFP en Estados Unidos, tiene pocas posibilidades de éxito y podría reforzar al gobierno cubano.
"Creo que es un error estratégico por parte de Bush y que ha caído en la trampa de Castro", dijo Ian Vásquez, del CATO Institute. Michael Shifter, vicepresidente del Diálogo Interamericano, consideró el discurso "anacrónico".
Para Daniel Restrepo, director del Proyecto de las Américas en el Center for American Progress, la idea del fondo "es más de lo mismo: mucha retórica y poca realidad".
En Cuba, disidentes moderados como Manuel Cuesta y Oscar Espinosa, críticos del bloqueo, dudaron del éxito del fondo. Para Martha Beatriz Roque, opositora de línea dura, "el primer embargo que hay que quitar es el que tiene el gobierno cubano al pueblo".
En un inédito llamado a los militares, el presidente estadounidense también les pidió sumarse a la transición y no usar la fuerza "cuando los cubanos se alcen para exigir libertad".
"Usted delira (...) olvida que en Cuba el ejército es el pueblo uniformado", le dijo Pérez Roque, quien señalo que una guerra contra Estados Unidos "duraría 100 años, y no terminaría sino con la victoria de nuestro pueblo".
A pesar de que ha habido deserciones de soldados y oficiales, las Fuerzas Armadas Revolucionarias, dirigidas por Raúl Castro, son consideradas fieles al gobierno, del cual son pilar clave política, ideológica y económicamente.
"Que no se ofenda nadie (...) si, mientras aceitamos el fusil, lo mandamos a la mierda", dijo Arleen Rodríguez, subdirectora del programa televisivo Mesa Redonda, que a diario refleja la posición oficial en Cuba.
Bush dejó clara la política de Washington frente al gobierno provisional de Raúl Castro, a quien su hermano Fidel cedió el mando hace 15 meses por estar enfermo. "No vamos a apoyar el viejo régimen con nuevas caras", dijo, al afirmar que la situación "no mejorará cambiando a un dictador por otro".
Para observadores las posiciones están polarizadas, en momentos en que Cuba realiza un debate crítico sobre los problemas económicos, con miras a eventuales reformas.
El debate es impulsado por Raúl Castro, quien ha propuesto diálogo a Washington tres veces, la última, el 26 de julio, descartando un arreglo con Bush, al dirigir la oferta a quien gane los comicios de 2008.
"Bush ha perdido una oportunidad. De todas formas el propio Raúl Castro mencionó que el acuerdo sería con un gobierno futuro. Yo pensaba que por los menos podría haber una pequeña flexibilización, pero lamentablemente no fue así", estimó Espinosa Chepe.
Para su esposa, Miriam Leiva, de las Damas de Blanco -Premio Sajarov-, "la etapa de contradicción va a seguir y se usará por las fuerzas inmovilistas, por los totalitarios que no quieren ningún cambio, para frenar cualquier reforma".
"El sector duro del gobierno debe estarse frotando las manos, contento porque todo esto alimenta el mantenimiento del conflicto con Estados Unidos. Se reproduce el discurso de la plaza sitiada, garantiza la inmovilidad y no contribuye en nada al ambiente que necesitan las reformas en Cuba", dijo Cuesta.

