RAFAH, Franja de Gaza (AFP) — Centenares de miles de palestinos de la franja de Gaza, sometida al bloqueo israelí, volvieron a cruzar de nuevo este jueves la frontera con Egipto para abastecerse.
El segundo día de esta avalancha humana hacia la parte egipcia de la ciudad de Rafah y hacia El Arich, más al oeste, continuó durante toda la jornada a través de las brechas abiertas el miércoles en el muro fronterizo por activistas que lo volaron con explosivos.
Ante la escasez de productos básicos en Gaza, a causa del bloqueo impuesto el 17 de enero en represalia por los disparos de cohetes palestinos, la mayoría de habitantes de la franja tomaron la decisión de abalanzarse hacia el país vecino, donde además los precios son mucho más baratos.
Al menos 700.000 habitantes de Gaza cruzaron la frontera el miércoles y el jueves, según una estimación de la agencia de la ONU de ayuda a los refugiados palestinos.
Numerosas tiendas en la parte egipcia de Rafah y en El Arich agotaron sus existencias, según testigos.
La apertura de Rafah, donde la terminal fronteriza estaba cerrada desde junio de 2006, supuso además para los habitantes una rara ocasión de poder reunirse de nuevo con su familia, al otro lado de la frontera.
El presidente egipcio Hosni Mubarak, que ordenó a la policía que dejara pasar a la muchedumbre, acusó implícitamente al movimiento islamista Hamas, que controla Gaza, de intentar implicar a Egipto en los problemas palestinos.
El secretario general de la Liga Árabe, Amr Mussa, acusó por su parte a Israel de querer "matar de hambre" a Gaza.
El Estado hebreo endosó a Egipto la responsabilidad de controlar la situación. "Los egipcios conocen perfectamente sus obligaciones y las cumpirán en función de los acuerdos" firmados con Israel, declaró el ministro de Defensa, Ehud Barak.
A Israel "no le preocupa tanto lo que sale de Gaza, sino lo que entra. Hamas y los otros grupos terroristas aprovecharán la ocasión para infiltrar terroristas y armas", dijo el portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores, Aryeh Mekel.
La Casa Blanca mostró igualmente su preocupación y calificó de "grave" la situación en la frontera entre Egipto y Gaza.
Israel pidió a sus ciudadanos que abandonen urgentemente la península de Sinaí para evitar así la amenaza de atentados y secuestros.
"Los elementos terroristas que se encuentran en Sinaí están maniobrando para secuestrar israelíes y transferirlos a la franja de Gaza", destacó la oficina israelí de lucha antiterrorista.
Además, el ejército israelí anunció que incrementará la vigilancia de su frontera con Egipto por temor a que activistas palestinos hayan aprovechado el paso de la multitud para entrar en ese país y lanzar ataques desde ahí.
El primer ministro israelí Ehud Olmert había afirmado el miércoles que mantendría la presión sobre Gaza mientras sigan cayendo cohetes en Israel, aunque los disparos han bajado claramente de intensidad en los últimos días, en particular en la ciudad de Sdérot.
"Israel no permitirá una crisis humanitaria en Gaza (...), pero actuaremos de forma que la población no viva confortablemente", dijo Olmert.
Desde el pasado 15 de enero, 41 palestinos, activistas en su mayoría, murieron por los ataques israelíes en Gaza.
Durante una conversación telefónica con el presidente estadounidense George W. Bush, el rey Abdalá II de Jordania afirmó que el bloqueo y las incursiones israelíes amenazaban con "minar los esfuerzos (...) para lograr que el proceso de paz" israelo-palestino avance.
La Organización de la Conferencia Islámica anunció una reunión de ministros de Relaciones Exteriores en Djeddah (Arabia Saudita) el 3 de febrero, para discutir sobre el bloqueo israelí.
Finalmente, dos palestinos murieron este jueves al atacar una implantación judía y un guardia fronterizo israelí murió en Jerusalén Este por disparos de activistas palestinos.
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