BOGOTÁ (AFP) — En momentos en que un eventual canje en Colombia de secuestrados por miembros de las FARC presos acerca a Washington con Caracas, el presidente colombiano, Álvaro Uribe, dijo "rotundamente no" a la posibilidad que dos rebeldes presos en Estados Unidos sean incluidos en un acuerdo.
"El gobierno de Colombia dice 'rotundamente no' a que los jefes rebeldes Simón Trinidad y alias 'Sonia' sean regresados de los Estados Unidos a Colombia", dijo Uribe a periodistas, en presencia del secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, que visita la nación andina. "Sería funesto, un negativo precedente", añadió.
Uribe argumentó que de aceptarlo, "en el futuro correríamos el riesgo que cada vez que alguien quiera evitar una extradición o presionar el regreso de un extraditado que esté en Estados Unidos bastaría con secuestrar aquí a ciudadanos norteamericanos". "Con eso, se ausentaría del país la inversión y el empleo. Por eso no lo podemos permitir. Con la extradición no podemos permitir que se juegue", concluyó.
El anuncio de Uribe se da en momentos en que la senadora colombiana opositora Piedad Córdoba -avalada por Bogotá para impulsar el canje, de 45 secuestrados por unos 500 rebeldes presos-, se apresta a entrevistarse en Estados Unidos con 'Sonia' y 'Trinidad'.
La senadora anunció este miércoles desde Washington la postergación de una reunión preparatoria para tratar el tema del canje prevista para el 8 de octubre en Caracas, entre el presidente Hugo Chávez y delegados de las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Consultado por los reporteros sobre si sus declaraciones eran un 'palo en la rueda' a la gestión de Córdoba en Washington, Uribe aseguró: "Una cosa es la facilitación de la senadora Córdoba, que respetamos, apoyamos. Otra cosa son estos límites que por el bien público de nuestra nación debo expresar".
'Trinidad' y 'Sonia' fueron extraditados por Bogotá y están incluidos en el grupo de rebeldes presos que las FARC plantean canjear por los 45 rehenes, dentro de los cuales se encuentran tres estadounidenses, que cumplían misiones antidrogas en Colombia, y la política colombo francesa Ingrid Betancourt.
Córdoba, del opositor partido Liberal y aliada en Colombia del presidente Chávez, y ese mandatario, fueron autorizados por Uribe para mediar ante la guerrilla para buscar el intercambio humanitario.
El lunes, en Nueva York, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, y el subsecretario de Estado norteamericano para Asuntos hemisféricos Thomas Shannon sostuvieron la primera reunión de alto nivel en más de un año y dialogaron sobre la mediación de Chávez en ese canje, un encuentro interpretado como una distensión entre Washington y Caracas.
En procura del canje, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció que enviará a Caracas a su ex embajador en Colombia Daniel Parfait -cuñado de Ingrid Betancourt y director de América del ministerio de Exteriores francés-.
Sarkozy se reunió con Uribe la semana pasada en Nueva York, al margen de la Asamblea General de ONU, para abordar el tema del canje humanitario. Mientras tanto, Chávez, que no viajó a la ONU, recibía en Caracas a familiares de tres estadounidenses rehenes de las FARC, a la madre de Betancourt, Yolanda Pulencio; y a familiares de guerrilleros presos.
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