Pérez Roque dice que las relaciones Cuba-España pasan por momento "positivo"

LA HABANA (AFP) — Las relaciones entre España y Cuba pasan por "un momento positivo", que ambos Gobiernos deben fortalecer, afirmó el ministro de Asuntos Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, al acudir a la embajada de Madrid en La Habana a la celebración de la fiesta nacional, de la que fue excluida la oposición interna.

"Las relaciones de Cuba con España están en un momento positivo", dijo el ministro cubano a periodistas la noche del viernes y añadió que "el deber de ambos Gobiernos es trabajar en favor de las relaciones de dos pueblos que tienen una historia tan común".

Funcionarios, artistas y otras personalidades locales asistieron a la celebración, de la que fueron excluidos por tercer año consecutivo los disidentes, debido a la suspensión de las sanciones que la Unión Europea (UE) dictó en 2003 como reacción al encarcelamiento de 75 opositores.

Esas sanciones incluían la invitación de los disidentes a las fiestas patrias de las embajadas de la UE en La Habana, la suspensión de la colaboración cultural y de visitas de alto nivel. A instancias de España, el bloque las suspendió temporalmente en 2005.

"Hay un diálogo político recuperado, que permite examinar la agenda política entre ambos países, que incluye discutir temas en los que no tenemos posiciones similares", dijo Pérez Roque.

Como consecuencia de la visita a Cuba del ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, en mayo, ambos países establecieron mecanismos de consultas políticas y en derechos humanos, a la vez que aprobaron reiniciar la cooperación, todo lo cual ha funcionado según lo previsto.

"Ha habido un desarrollo exitoso de la Comisión Mixta, Cuba ha reanudado las actividades de cooperación con España", dijo el ministro sobre el encuentro celebrado en La Habana, en septiembre.

Interrogado sobre una reunión con la troika de la UE (Alemania, Portugal y Eslovenia) en Nueva York el pasado mes, Pérez Roque dijo que fue "positiva", "respetuosa", en un ambiente "de búsqueda común, de espacio para un diálogo realmente formal y estructurado".

"Fue apenas una reunión exploratoria que la Unión Europea nos solicitó tener, nosotros accedimos y explicamos claramente allí nuestra posición sobre el tema y oímos los argumentos europeos y creo que es un primer y modesto paso, pero un paso en definitiva en la dirección correcta", añadió.