NUEVA YORK (AFP) — Un incremento de los cultivos de coca y opio en las zonas controladas por rebeldes de Colombia y Afganistán pone en riesgo los avances mundiales en la lucha antinarcóticos, advirtió la ONU este jueves.
El informe anual sobre drogas de la agencia antidrogas de Naciones Unidas (UNDOC), del cual ya se había publicado un adelanto la semana pasada, indica que la producción de coca en Colombia, Bolivia y Perú aumentó un 16% en 2007.
Según el documento, la droga mata a unas 200.000 personas por año en todo el mundo, comparado con cinco millones que mueren por consumo de tabaco y un 2,5 millones por consumo de alcohol.
Según el documento, en Bolivia los cultivos de coca aumentaron un 5% y totalizan actualmente 28.900 hectáreas y el potencial de producción de cocaína se incrementó en un 9%, pasando a 104 toneladas.
En Colombia, el aumento fue de un 27%, alcanzando 99.000 hectáreas a causa de los crecientes cultivos en las regiones Central y Pacífico, mientras que el potencial nacional de producción de cocaína se mantuvo en 600 toneladas.
El incremento corresponde principalmente a zonas controladas por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según el documento.
El director de UNDOC, Antonio María Costa, reconoció que el gobierno del presidente Alvaro Uribe lanzó una exitosa campaña contra los grupos armados y los narcotraficantes durante los últimos años, especialmente a través de erradicación aérea masiva. "En el futuro, con la debacle de las FARC, será más fácil controlar el cultivo de coca", agregó.
Perú aumentó por su parte un 4% sus superficies cultivadas, actualmente de 53.700 hectáreas. Su capacidad de producción subió un 4%, a 290 toneladas.
Mientras tanto, el informe confirmó una tendencia ya registrada el año pasado: "a raíz de una importante demanda de cocaína en Europa y un perfeccionamiento de los programas de intercepción en las rutas tradicionales, los narcotraficantes están apuntando al oeste de Africa". "La salud y la seguridad de esa región están en riesgo", advirtió.
El informe también señala el riesgo de un crecimiento del consumo de drogas en los países en desarrollo. "La amenaza contra los países pobres sigue ciertamente vigente. Hay gobiernos débiles que no logran hacer frente a los barones de la droga y a los adictos", agregó.
En materia de cannabis, el informe estima que la producción en 2006 fue un 8% menor en 2006 que en 2004. Afganistán se convirtió en un productor masivo de cannabis, superando probablemente a Marruecos.
Un 55% del cannabis se produjo en las Américas en 2006, y esa droga sigue siendo la más utilizada, con unos 166 millones de consumidores en todo el mundo, equivalente al 3,9% de la población mundial, de entre 15 y 64 años.
Afganistán tuvo una cosecha récord de opio en 2007, con 8.200 toneladas, es decir un 92% de la producción mundial, duplicando la oferta mundial en el mercado de esa droga comparado con cifras de 2005.
La zona de cultivo se incrementó un 17% el año pasado, y un 80% de la producción proviene de las cinco provincias del sur del país controladas por los insurgentes talibanes.
Según la organización no gubernamental especializada en las drogas Transnational Institute (TNI), la UNDOC "reescribe la historia para ocultar el fracaso" de la política antidrogas de la ONU.
"Hay pruebas demoledoras de que el enfoque actual de lucha antidrogas es un fracaso", dijo Martin Jelsma, coordinador de TNI. "En lugar de establecer metas que no son realistas, necesitamos introducir un enfoque más racional, pragmático y humano en el fenómeno de las drogas", agregó.
Copyright © 2009 AFP. Todos los derechos reservados. Más »
