Colom y Pérez Molina, camino de la segunda vuelta electoral

GUATEMALA (AFP) — El candidato socialdemócrata a la Presidencia de Guatemala, Álvaro Colom encabeza, con un 28,04% de los sufragios, los apretados resultados de la primera vuelta de las elecciones del domingo, en medio de la violencia, que dejó un muerto y disturbios en varias localidades.

Con el 76,26% de los sufragios escrutados, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció que el derechista Otto Pérez Molina, que en los primeros resultados parciales aparecía en primera posición, pasó a la segunda, con el 24,59% de los sufragios.

Le sigue el oficialista Alejandro Giammattei con el 17,5% de los sufragios, mientras que la candidata indígena y premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, quedó relegada a la sexta posición, con el 3,02%, por detrás del Frente Republicano Guatemalteco del general Efraín Ríos Montt, que con el 7,07% prácticamente asegura al ex dictador un escaño en el nuevo Parlamento.

Los dos candidatos más votados el domingo -en principio Colom y Pérez Molina- van a la segunda vuelta el próximo 4 de noviembre, al no haber logrado ninguno de ellos el 50% que exige la ley.

Los disturbios que salpicaron algunas localidades tras el cierre de las urnas han dejado al menos un muerto y dos heridos en una trifulca entre la Policía y pobladores inconformes por el resultado del ganador de la alcaldía de Tucurú (norte), informó una fuente del TSE. Los pobladores también destruyeron la subestación de la policía, quemaron dos motocicletas de la institución y provocaron daños en una agencia bancaria, precisó a radioemisoras locales el delegado del TSE del lugar, Héctor Urizar.

El TSE ha recibido denuncia de brotes de violencia en al menos siete municipios del país. "Estamos coordinando acciones con la Policía y con el Ejército para evitar ese tipo de problemas de violencia, hacemos un llamado a toda la ciudadanía porque la participación en toda la jornada ha sido ejemplar", dijo el magistrado del TSE, Raymundo Cas.

Estos hechos empañan una jornada electoral marcada inicialmente por la normalidad, que fue elogiada por los observadores internacionales en el proceso.

El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, felicitó a las autoridades guatemaltecas, al igual que el jefe de la misión de observadores de la Unión Europea, el alemán Wolfgang Kreissl-Dörfler. "Estoy muy contento con todo este proceso y con la organización de las mesas debido a la complejidad de como está organizado el proceso electoral", declaró el alemán a la AFP.

Casi seis millones de guatemaltecos fueron convocados a las urnas el domingo para elegir además del presidente y el vicepresidente, los 158 escaños del Congreso y renovar las 332 alcaldías del país.

Más de 30.000 miembros de las fuerzas de seguridad vigilaron esta sexta elección de la joven democracia guatemalteca, en particular en más de un centenar de municipios considerados problemáticos del país.

Pese a la lluvia, la población se volcó a las mesas de votación, en particular en las zonas indígenas, donde en muchos lugares llegaron las urnas por primera vez. Según datos extraoficiales, alrededor del 60% de la población acudió a votar.

Para el indígena quiché Alfredo López, de 46 años, es una "gran alegría" participar en la "gran fiesta de las elecciones". "Antes era completamente triste y muchos preferían no venir y los que lo hacían veníamos con miedo. Ahora ha habido un cambio en la vida y ojalá que esto siga", dijo tras depositar su voto en San Pedro Jocopilas, en el departamento de Quiché, uno de los más castigados por la guerra civil (1960-1996).

En total, 14 candidatos aspiraban a la Presidencia al cabo de una campaña electoral marcada por la violencia, en la que fueron asesinadas medio centenar de personas entre candidatos, activistas y simpatizantes.