QUITO (AFP) — Las petroleras extranjeras, golpeadas por una ley que recortó al 1% de sus utilidades extras, pospusieron el lunes la renegociación de sus contratos en Ecuador, cuyo gobierno ajustó más la soga al ordenar una auditoria de los contratos de la última década.
Las empresas de Brasil, China, España, Estados Unidos y Francia aplazaron una reunión con el gobierno para revisar sus contratos, aduciendo que requerían analizar la situación con sus directivos, señaló el ministro de Minas y Petróleos, Galo Chiriboga.
"Ibamos a reunirnos con las empresas que públicamente, por escrito, han anunciado su interés en renegociar los contratos, pero me han dicho que estas decisiones tienen que consultarlas con sus empresas matrices", sostuvo el funcionario.
El presidente Rafael Correa, quien alienta el regreso de Ecuador a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), redujo del 50 al 1% los ingresos adicionales que percibían las compañías por el alza del precio del crudo.
Antes del decreto -considerado confiscatorio por representantes de las empresas-, éstas repartían en partes iguales las utilidades con el Estado, que pactó en los contratos un precio promedio de 25 dólares por barril.
Simultáneamente, Correa -quien amenazó con dejar sin ingresos extras a las petroleras si continuaban "molestando"- dispuso una auditoría de los contratos suscritos desde 1996 para determinar eventuales irregularidades en perjuicio del país.
"No se trata de una cacería de brujas, (pero) quienes tengan que responder penalmente también tendrán que hacerlo administrativamente, contractualmente y políticamente", indicó Chiriboga.
La auditoría estará a cargo de la Dirección de Hidrocarburos, que tomará en cuenta los contratos suscritos desde 1996, informó el jefe de esa entidad, José Sánchez.
El gobierno de Correa aspira a suscribir unos nuevos contratos con Petrobras (Brasil), Andes Petroleum (China), Repsol-YPF (España), City Oriente (Estados Unidos) y Perenco (Francia).
Los actuales convenios de participación -que dejan a Ecuador un 18% de lo explotado- pasarían a ser de servicios, lo que implicaría una facturación de costos de operación más un margen de utilidad, según el ministro de Minas y Petróleos.
Esto "es necesario para controlar que efectivamente las inversiones que las compañías dicen que hacen sean las correctas, y que no pase lo que nos sucedió anteriormente con los contratos de participación, en los que se ponía como costos de la extracción hasta departamentos en Miami", justificó Chiriboga.
La nueva política petrolera ha generado preocupación entre las compañías, incluso las autoridades brasileñas "dejaron constancia" a Correa de su inquietud, señaló el canciller de Brasil Celso Amorim, quien se reunió con el mandatario el viernes.
"No discutimos los derechos soberanos de Ecuador, pero queremos estar seguros que las operaciones sean viables. El deseo nuestro, y de la propia empresa Petrobras, es seguir operando y aumentando sus inversiones", afirmó.
Asimismo el apoderado de City Oriente, José Páez, consideró que la reforma "se configura en una confiscación de inversiones de las compañías".
Ecuador es el quinto productor sudamericano de crudo con un promedio de 536.000 barriles por día (b/d). De esa producción el 53,8% correspondió a las empresas extranjeras en 2006.
Las exportaciones le dejaron al país 6.934 millones de dólares el año pasado, pero con el aumento de las ganancias extraordinarias espera recibir 840 millones de dólares más al año.
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