Pulso entre varios países de UE y Bruselas por la problemática de la pesca

BRUSELAS (AFP) — Las ya de por sí tensas relaciones entre Bruselas y algunos países de la Unión Europea (UE) podrían agravarse tras la reunión, el martes, de los ministros de Pesca, por los problemas derivados del alza del precio de la gasolina y la polémica prohibición de pescar atún rojo.

Francia, que se dispone a asumir la presidencia de turno de la UE en julio, ha insistido en renegociar el cierre, decretado el 16 de junio por la Comisión Europea, de la pesca industrial de atún rojo en el Mediterráneo.

El gobierno comunitario sostiene que las cuotas para 2008 ya están agotadas y que la especie está en peligro.

El atún del Mediterráneo es víctima de su éxito, relacionado con la notoriedad del sushi. Sólo Japón consume aproximadamente el 70% de los ejemplares capturados en el Mediterráneo y su precio no deja de subir.

La Comisión Europea acusó a algunos atuneros de no declarar todas sus capturas. Pero Francia, respaldada por la mayoría de los países mediterráneos, impugnó la decisión y pone en duda estos datos.

"La Comisión ha decidido cerrar la pesca quince días antes de la fecha prevista y sin previo aviso. Me sorprendió y no lo comprendí. Va en contra del contrato de confianza que vincula a los Estados miembros", aseguró este domingo el ministro francés de Pesca, Michel Barnier, en una entrevista al semanario Le Journal du Dimanche.

En teoría, el cierre puede ser revocado por la mayoría cualificada de votos de los 27 países de la UE en su reunión de Luxemburgo. Sin embargo, es poco probable que ocurra debido a la dificultad de lograr esa mayoría.

"Mi voluntad no es ir a la guerra con la Comisión, pero quiero forzarla a explicar sus decisiones de forma inteligible", dijo Barnier.

La prohibición no ha hecho más que aumentar la ira de los pescadores, muy afectados ya por el alza de los precios de los combustibles.

Unos 20 atuneros italianos se concentraron el sábado en el puerto de Nápoles para protestar.

"La prohibición se ha producido en un mal momento", criticó el responsable de la Federación Europea de Empresas Pesqueras (Europêche), Guy Vernave.

Debido a la presión de los Estados miembros, provocada por el descontento causado por la carestía del petróleo, Bruselas ha cedido ligeramente en su posición.

La Comisión, que durante mucho tiempo se mantuvo inflexible, ha propuesto varias medidas de ayuda de emergencia para los pescadores, que se debatirán en Luxemburgo. Sin embargo, estas propuestas son para ayudar a la reestructuración del sector y no prevén nada sobre el precio de la gasolina.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, utilizó toda su influencia para formular este plan, a pesar del riesgo de molestar a algunos de sus colegas, que no eran partidarios del mismo. De esta forma espera calmar las crecientes críticas de varios países sobre sus servicios, especialmente las de Francia, con la cual se han deteriorado sus relaciones.

Durante la última cumbre europea, el presidente francés Nicolas Sarkozy criticó duramente al comisario de Comercio, Peter Mandelson, acusándolo de haber contribuido con su política al rechazo al Tratado de Lisboa en Irlanda, aumentando el temor de los agricultores irlandeses a perder las subvenciones europeas.

En esa cumbre, el jefe del gobierno italiano Silvio Berlusconi también se quejó de las recientes críticas de comisarios europeos a su país y pidió "cambios en su comportamiento". Italia amenazó con llevar a Bruselas a los tribunales por la decisión sobre el atún.