Crucero noruego con 256 pasajeros quedó dos horas a la deriva en Antártida

BUENOS AIRES (AFP) — El crucero noruego 'Fram', con 256 pasajeros y 70 tripulantes a bordo, quedó dos horas a la deriva por una falla en el sistema de propulsión en la zona norte de la Península Antártica, informó este sábado a la AFP la Prefectura Argentina (policía naval).

El barco "sufrió un 'black-out' (apagón), que técnicamente lo dejó a merced del viento y las olas durante dos horas por lo que fue arrastrado hasta recostarse contra una pared de hielo", explicó la Prefectura del puerto de Ushuaia (3.580 km al sur de Buenos Aires).

"Ninguno de los pasajeros o tripulantes resultó herido, no se reportaron daños en el casco o derrames y no hay peligro de hundimiento", afirmó la policía naval.

El hecho se produjo a las 21H45 locales (00H45 GMT) del viernes cuando el 'Fram', de 113 metros de eslora y 20 metros de manga, que había zarpado de Ushuaia en Navidad, quedó sin sistema de propulsión en la zona denominada Braun Bluff, al norte de la Península Antártica.

El desperfecto dejó a la nave a merced de las olas y el viento durante casi dos horas y "la llevó involuntariamente a recostarse contra una pared de hielo", explicó Prefectura.

"No se trató de un choque con violencia y no hubo riesgo de hundimiento", aclaró la policía portuaria.

Tras superar el inconveniente el crucero puso proa hacia la base antártica chilena de la Fuerza Aérea (FACH), Eduardo Frei, adonde arribó por sus propios medios este sábado para realizar una inspección general del barco antes de emprender el retorno al puerto de Ushuaia, al que tiene previsto llegar el miércoles próximo.

En Santiago, la FACH informó que mientras la nave era revisada los turistas recorrieron la base militar, ubicada en la isla Rey Jorge (Islas Shetland del Sur).

"Los turistas visitaron las instalaciones de la base Frei acompañados por personal de la Fuerza Aérea de Chile durante gran parte del día", señaló un breve comunicado difundido por la institución.

El episodio sucede al naufragio en noviembre pasado del crucero 'Explorer' tras chocar contra un iceberg a 96 km de la Península Antártica.

En ese accidente los 154 ocupantes pudieron ser rescatados ilesos aunque se produjo un derrame de 185.000 litros de combustible en el mar antártico, considerado un santuario natural.

La zona antártica espera el arribo de unos 30 cruceros durante el verano austral, el doble que en la temporada anterior.