Gobierno de Evo Morales "insatisfecho" con explicaciones de EEUU sobre asilo a ex ministro

LA PAZ (AFP) — El gobierno boliviano se dijo "insatisfecho" con el informe de Estados Unidos sobre el asilo concedido al ex ministro Carlos Sánchez Berzaín, tras una reunión entre el embajador norteamericano Philip Goldberg y el canciller David Choquehuanca, en un episodio que deteriora las ya tensas relaciones bilaterales.

"No estamos satisfechos por las explicaciones que ha dado el embajador esta mañana", afirmó en una rueda de prensa el canciller David Choquehuanca, tras comparecer el diplomático estadounidense en su despacho.

Goldberg fue convocado por la Cancillería para explicar el asilo político concedido al ex ministro boliviano, a quien la justicia boliviana acusa de genocidio, por la muerte de unos 60 civiles en una violenta revuelta social en octubre de 2003 que terminó con la caída del régimen liberal de entonces.

El canciller boliviano relató a periodistas que el embajador estadounidense "dijo desconocer este caso" y que "no tenía toda la información", por ser un tema tratado por el Departamento de Justicia y no por el de Estado.

Sin embargo, Choquehuanca dijo que "vamos a seguir por la vía diplomática, insistiendo por qué (Estados Unidos) le ha dado asilo político a Sánchez Berzaín", brazo derecho del ex presidente liberal Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-97 y 2002-03), con quien huyó de Bolivia el día del derrocamiento.

"Es lamentable", insistió el jefe de la diplomacia boliviana al comentar la decisión de Washington que beneficia al ex ministro de Defensa, sindicado de coordinar la represión social en las ciudades de El Alto y La Paz a quienes se oponían a la intención de ese gobierno de exportar gas natural a Estados Unidos en barcos metaneros desde puertos chilenos.

Choquehuanca consideró que el asilo político otorgado "lo único que hace es perjudicar esta construcción de buenas relaciones, de relaciones positivas y constructivas entre Estados Unidos y Bolivia".

Según el ministro, "Estados Unidos obstruye la justicia boliviana" que impulsa un juicio de responsabilidad contra las ex autoridades, por una serie de delitos que van desde genocidio hasta peculado.

Las opiniones del jefe de la diplomacia boliviana coincidieron con las expresadas por el embajador de Bolivia en Estados Unidos, Gustavo Guzmán, quien dijo que el asilo político "es irritante, complica la relación entre Bolivia y Estados Unidos".

El reciente incidente se suma a la cadena de entredichos que surgieron entre La Paz y Washington, por las divergentes visiones políticas, económicas e ideológicas desde que el izquierdista Morales llegó al poder en enero de 2006.

El ex ministro, considerado como eminencia gris del régimen de Sánchez de Lozada, argumentó en su pedido de asilo que teme por su vida, debido a que según él enfrentó la "producción y comercialización de cocaína".

"He sobrevivido numerosas alegaciones infundadas contra mí por parte de Morales en el pasado, pero ahora temo que sus nuevos poderes como presidente le permitirán finalmente silenciar de una vez por todas mi visión antidrogas", expresó Sánchez Berzaín en Estados Unidos.

Sus declaraciones motivaron la protesta del canciller Choquehuanca, quien dijo que "están hablando mal del presidente de todos los bolivianos".

La presencia del embajador Goldberg en el despacho del ministro Choquehuanca se produce un día después de que miles de vecinos de la ciudad de El Alto, vanguardia de la revuelta social de octubre de 2003, asediaran en La Paz la embajada estadounidense por varias horas, como protesta al asilo dado al ex ministro de Defensa.