Reacciones encontradas por informe en OEA sobre rehenes colombianos muertos
BOGOTA (AFP) — El informe presentado en la OEA por una comisión forense sobre las causas de la muerte de 11 ex diputados colombianos en poder de la guerrilla de las FARC desde 2002, dejó sensaciones encontradas entre los familiares y mantuvo el interrogante sobre lo que realmente ocurrió.
El médico canadiense James Young, vocero de la comisión, sentenció el viernes en Washington que tras los exámenes a los cuerpos de los políticos muertos, "determinar quién es responsable en base a la información que tenemos ahora es especulación".
El informe despertó reacciones encontradas entre los familiares de los ex diputados, pero coincidieron en señalar que "quizás nunca se conozca la verdad sobre su muerte".
Ángela Giraldo, hermana del ex diputado Francisco Javier Giraldo, dijo a periodistas que se crearon muchas expectativas sobre el informe de la comisión forense.
"Pero la realidad es que no era mucho lo que podían decir, dado que no estuvieron en la escena del crimen. Lo que podían indicar eran las heridas que tenían, nada más".
Giraldo sostuvo que los familiares saben quiénes son los culpables de la muerte de sus seres queridos y que "la obligación de quienes los secuestraron era devolverlos con vida y protegerlos".
Faisury Perdomo, familiar de Juan Carlos Narváez, anotó por su parte que "el informe nos deja más dudas que certezas".
"No hay nada nuevo, no hemos podido a estas alturas entender. Es un informe definitivamente decepcionante. Que es homicidio, lo supimos desde el 28 de junio -cuando se conoció de la muerte de los políticos- ¿Pero qué pasó, qué ocurrió, cómo se produjo?", preguntó.
Por su parte Alvaro Giraldo, familiar de Francisco Giraldo, dijo que "sin lugar a dudas afirman que fueron asesinados a sangre fría, que fueron vilmente masacrados".
En su informe ante la OEA, que coordinó la investigación, Young dijo que la comisión internacional, conformada por expertos de Argentina, Dinamarca y Portugal, llegó con claridad a cuatro conclusiones.
Ellas fueron que todas las muertes fueron resultado de múltiples heridas de bala, que en la mayoría de los casos (las trayectorias de los disparos) provinieron de diferentes direcciones, que dos de los diputados recibieron disparos a quemarropa y que se encontraron dos tipos diferentes de munición.
El informe no determinó si los rehenes fueron ejecutados o murieron en desarrollo de un fuego cruzado.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) aseguran que los legisladores murieron el 18 de junio en el fuego cruzado con un grupo militar no identificado que atacó uno de sus campamentos.
Sin embargo el gobierno insistió el viernes, a través del alto comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, que los políticos fueron asesinados por las FARC.
"Fueron ellos (las FARC) los que en un acto demencial, en un acto de locura, dieron muerte a los diputados en esta terrible y dolorosa masacre", aseguró Restrepo.
Los familiares de las víctimas dijeron encontrarse a la espera de que la OEA les facilite los informes particulares del examen hecho a cada uno de los ex diputados, para saber si pueden acudir ante otras instancias internacionales.

