NUEVA YORK (AFP) — El Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá nuevamente este lunes, después de que Rusia fracasara en conseguir apoyo internacional para declarar "nula e improcedente" la declaración unilateral de independencia de Kosovo.
El Parlamento de Kosovo, controlado por la mayoría albanesa de la provincia, aprobó separarse oficialmente de Serbia el domingo.
Pero horas después de la histórica votación, el embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, insistió en una sesión a puertas cerradas del Consejo, en la implementación de la resolución 1244 y otros documentos relevantes que, a su juicio, invalidarían la independencia unilateral de Kosovo.
"Lamentamos que el Consejo de Seguridad no se puso de acuerdo para avanzar", indicó un comunicado conjunto que fue leído en nombre de los países europeos miembros del consejo (Bélgica, Francia, Italia, Gran Bretaña y Croacia) más Alemania, Estados Unidos y la Unión Europea, tras la reunión en Nueva York.
El texto reiteró que la propuesta del enviado de la ONU Martti Ahtisaari para una independencia supervisada de Kosovo "es la única opción viable para proveer estabilidad y seguridad".
"Es una solución sui generis a un conjunto único de circunstancias. No sienta otro precedente", destacó el comunicado.
Señaló que los ministros de Exteriores de la Unión Europea se reunirán este lunes en Bruselas para "acordar una reacción a los acontecimientos" del domingo.
Pero el embajador de Rusia, país con derecho de veto en el Consejo de Seguridad y aliado incondicional de Belgrado, expresó que "hasta que haya un acuerdo de ambas partes, (la resolución de la ONU) 1244 sigue en pie. Por eso, no puede haber una declaración unilateral de independencia".
La resolución 1244, adoptada por el Consejo de Seguridad al finalizar la guerra del Kosovo de 1998 a 1999, otorgó a la provincia "autonomía sustancial" bajo soberanía serbia, y planteaba que una misión de la ONU administrara la provincia con ayuda de la OTAN.
Kosovo ha estado bajo administración de la ONU desde mediados de 1999, luego de que un ataque aéreo de la OTAN desalojó a fuerzas serbias que adelantaban una brutal ofensiva contra separatistas albaneses y civiles que los apoyaban.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, quien hizo durante la reunión del Consejo un recuento de los últimos acontecimientos en Kosovo a petición de Rusia, fue muy cuidadoso de no cuadrarse con una de las dos posiciones en este delicado y divisivo tema.
Ban se limitó a señalar que la misión de la ONU continuará considerando la resolución 1244 como "el marco de trabajo legal de su mandato", el cual seguirá implementando.
Mientras, el embajador de Panamá ante la ONU, Ricardo Arias, que preside este mes el Consejo de 15 miembros, informó de que a pedido de Rusia y Serbia el Consejo se volverá a reunir el lunes para sostener nuevas discusiones, en las que participará el presidente de Serbia, Boris Tadic.
El jueves, el Consejo se había reunido a pedido de Moscú para escuchar la exigencia de Rusia y Serbia de rechazar la independencia de Kosovo, que la ven como una violación del derecho internacional y la carta de la ONU.
Los representantes ruso y serbio también rechazaron el alegato de Estados Unidos y los países europeos de que el caso de Kosovo es único y no sentará precedentes para otros movimientos étnicos secesionistas en el mundo.
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