España rinde un último homenaje al ex presidente Calvo Sotelo

MADRID (AFP) — España rindió este domingo un postrero homenaje al ex presidente Leopoldo Calvo Sotelo, fallecido el sábado y por cuya capilla ardiente desfilan miles de ciudadanos, que quieren darle su último adiós, después que por la mañana lo hicieran los Reyes y la clase política.

"Ha muerto un gran español, una gran hombre de Estado, un demócrata y una persona muy querida", afirmó el rey Juan Carlos I en una declaración oficial tras la primera muerte de una alta personalidad del Estado.

El monarca, acompañado por su esposa, la reina Sofía, y los Príncipes de Asturias, el príncipe heredero, Don Felipe, y su mujer, la princesa Letizia, visitó en la mañana de este domingo la capilla ardiente de Calvo Sotelo en el salón de los Pasos Perdidos del Congreso de los Diputados.

El Rey fue recibido sobre las 11H00 por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la Puerta de los Leones, la entrada principal del Congreso, que sólo se abre en solemnes ocasiones, antes de recogerse en silencio durante unos minutos ante el féretro, colocado delante de una bandera española con crespón negro y escoltado por cinco militares.

Don Juan Carlos depositó en un pequeño atril colocado ante el féretro la medalla de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, antes de dar el pésame a la viuda, Pilar Ibáñez-Martín y sus hijos.

Junto a los Reyes también estuvieron presentes las principales figuras políticas del país, como Zapatero o el líder de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, así como algunos de los 'padres de la Constitución' de 1978, como el ex presidente de la Xunta de Galicia, Manuel Fraga, o Gregorio Peces-Barba.

Calvo Sotelo "supo estar a la altura en el peor momento de la democracia", afirmó Fraga, en referencia al intento de golpe de Estado dirigido por el teniente coronel de de la Guardia Civil Antonio Tejero perpetrado el 23 de febrero de 1981 durante la sesión de investidura del fallecido como presidente del Gobierno, tras la dimisión de su antecesor, Adolfo Suárez. La intento resultó abortado en gran medida por la decidida actuación del rey Juan Carlos que rechazó la intentona en televisión y ordenó a los ejércitos mantener el orden constitucional, estrenado tres años antes.

Las altas personalidades del Estado pudieron rendir un último homenaje a Calvo Sotelo, antes de que a las 12H00 quedará abierta al público la capilla ardiente. "Habría sido un hombre que hubiese hecho muchísimas cosas" de haber estado más tiempo al frente del Gobierno", afirmó Antonio, en referencia a los escasos 22 meses que gobernó Calvo Sotelo, durante los cuales España entró en la OTAN y su pusieron las bases para el futuro ingreso en la Comunidad Europea en 1986, ya bajo Gobierno del socialista Felipe González.

"Este hombre fue un pilar básico para la democracia y se lo merece. Era una buena persona", añade un joven que también acudió en un soleado día madrileño al Congreso de los Diputados para despedir a Calvo Sotelo, como están haciendo miles de ciudadanos durante todo el día.

Los restos mortales del ex presidente viajarán el lunes, tras el cierre de la capilla ardiente, a la ciudad lucense de Ribadeo, donde serán inhumados, aunque los homenajes a su persona continuarán el jueves, con un funeral de Estado presidido por los Reyes.

Leopoldo Calvo Sotelo, quien fue jefe del Ejecutivo de febrero de 1981 a diciembre de 1982, falleció el sábado inesperadamente de un paro cardiaco, a los 82 años, en su casa de Pozuelo de Alarcón, al norte de Madrid.

Su corta estancia a la cabeza del Ejecutivo se recuerda especialmente, aparte del intento de golpe de Estado, por ser el periodo en que España ingresó en la OTAN, en mayo de 1982.