Obama suma a Ted Kennedy a su lucha contra los Clinton
WASHINGTON (AFP) — La carrera por la investidura demócrata para las elecciones en Estados Unidos se convirtió en el choque entre dos dinastías, los Clinton contra los Kennedy, tras el apoyo del patriarca del clan Edward Kennedy y la hija del asesinado presidente John F. Kennedy, Caroline, a Barack Obama.
Ted Kennedy, hermano del presidente John F. Kennedy y del ex candidato a la presidencia Robert Kennedy, oficializó su apoyo al senador por Illinois, Barack Obama, el lunes durante un mitin en Washington.
"Lo que importa en nuestro liderazgo no son los años en Washington, sino la capacidad de alcance de nuestra visión, la fuerza de nuestras creencias y esa rara cualidad de mente y espíritu que puede sacar adelante lo mejor de nuestro país y nuestro pueblo", dijo Kennedy.
"Sé que está preparado para ser presidente desde el primer día", añadió Kennedy sobre el senador Obama y en respuesta a declaraciones de la ex primera dama Hillary Clinton, quien afirma ser la única en condiciones para gobernar "desde el primer día".
El director de campaña de Obama, David Plouffe, calificó este mitin como el "día más importante de la campaña"
Ted Kennedy fue acompañado por su sobrina Caroline, la hija de la pareja formada por John Kennedy y Jackie Kennedy Onassis, quien el domingo anunció su apoyo a Obama en una nota en el New York Times titulada 'Un presidente como mi padre'.
Barack Obama y la senadora por Nueva York Hillary Clinton, ambos vencedores en dos Estados al cabo de cuatro primarias, son los favoritos para obtener la investidura del Partido Demócrata para las elecciones de noviembre.
Dentro de ocho días tendrán lugar 'caucus' (asambleas partidarias) o elecciones primarias en una veintena de Estados: la mitad de los delegados encargados de elegir en agosto al candidato del partido en Denver (Colorado, oeste) serán designados en esa ocasión, aunque nada puede asegurar que en esa jornada estará decidido quién será el vencedor.
Los sondeos ubican a Hillary Clinton a la cabeza en varios de los Estados grandes, como California, Nueva York y Nueva Jersey -incluso Massachusetts, feudo de la familia Kennedy-, donde a principios de este mes la diferencia era de una docena de puntos.
"Estamos muy confiados en nuestra posición en Massachusetts, no creemos que (el apoyo de Edward Kennedy a Obama) vaya a tener en esta etapa un gran significado", declaró un responsable del equipo de campaña de Clinton.
El apoyo de los Kennedy le permitiría a Obama recibir el de los legisladores más influyentes de Massachusetts, que dispondrá de 121 delegados (de los 2.025 que se necesitan para hacerse con la nominación), puesto que ya cuenta con el sostén del otro senador de ese estado, John Kerry, y del gobernador Deval Patrick.
Según los asesores de Obama, Kennedy tiene previsto participar activamente en la campaña y "desde hoy hasta el fin de semana" estará en California, el premio gordo de la carrera por la nominación, con 441 delegados.
En su condición de respetado decano del Partido Demócrata, Edward Kennedy podría atraer hacia Obama los fondos necesarios para financiar una campaña que ya se ha convertido en nacional y su influencia entre los sindicatos podría intensificar su atractivo en la comunidad hispana, así como entre el electorado de bajos ingresos.
La prensa estadounidense informó de que Kennedy se había inclinado por Obama tras haberse sentido agraviado por el tono de la campaña y, particularmente, por los ataques de Bill Clinton, acusado por algunos de haber introducido el factor racial en el debate. Según The New York Times, Kennedy y Clinton habrían mantenido recientemente una intensa discusión telefónica.
Los Clinton intentan contrarrestar los efectos del apoyo de Edward Kennedy a Barack Obama con el anuncio del apoyo de tres hijos de Robert Kennedy, entre ellos el ecologista Robert Kennedy junior y Kathleen Kennedy Townsend, ex vicegobernador de Maryland (este).

