Argentina y Venezuela acordaron un plan para evitar la prisión para Antonini

MIAMI (AFP) — Los gobiernos de Venezuela y Argentina habían acordado resolver el escándalo por el supuesto envío de fondos electorales de Caracas a Buenos Aires en 2007 sin que el principal implicado fuera a prisión, dijo el miércoles un abogado contratado por la inteligencia venezolana.

El abogado Moisés Maiónica, a quien la dirección de inteligencia de Venezuela (DISIP) encargó que buscara la forma legal de que el gobierno de ese país quedara al margen de los hechos, se refirió en un tribunal de Miami a la estrategia que debía seguir y a las reuniones que para tal fin mantuvo con implicados en el caso.

"Conversamos sobre la estrategia legal a seguir, nombrar un abogado a Antonini en Argentina, dar inicio al juicio y poder arreglar todo como ya lo habían previsto los dos gobiernos", dijo. El letrado se refirió así a una reunión en el restaurante Novecento Brickell de Miami con los empresarios venezolanos Franklin Durán y Carlos Kauffman. Durán y Kauffman eran socios del empresario venezolano-estadounidense Guido Antonini Wilson -quien llegó a Buenos Aires portando la maleta con 800.000 dólares, incautada en el aeropuerto- e intentaban dar con un plan para tapar el origen y destino del dinero.

"Hay elecciones el 28 de octubre y hay un riesgo si Cristina no gana. Hay que asumir ese riesgo", se escuchó decir a Durán, en referencia al plan de encubrimiento, en la grabación de conversaciones entre los implicados obtenidas por el FBI y presentadas en el tribunal de Miami. "Si Cristina no gana las elecciones, te van a dar duro, con un bate", le dice Durán a Antonini en la misma grabación.

El gobierno argentino negó toda posibilidad de que hubiera aportes de campaña de Venezuela y calificó el juicio en Miami como "una operación basura" del gobierno de Estados Unidos para dañar las buenas relaciones entre Buenos Aires y Caracas. Por su parte, Chávez calificó el miércoles como un "show" las denuncias judiciales y un proceso "comprado" por un grupo de "empresarios protegidos".

Antonini llevó el 4 de agosto de 2007 de Caracas a Buenos Aires el maletín con el dinero que se cree estaba destinado a la campaña presidencial de Cristina Kirchner, quien ganó en octubre de ese año las elecciones y reemplazó en el gobierno a su esposo, Néstor Kirchner.

El plan, según detalló Maiónica en su declaración, "era centrar el problema en Argentina, que Antonini contratara un abogado y tuviera allí su defensa (...) Los gastos en que incurriría los pagaría el gobierno de Venezuela a través de PDVSA". Antonini debía nombrar un abogado, firmar un poder para que lo representara en Buenos Aires y "había garantía de los gobiernos de Venezuela y Argentina de que no iría a prisión", declaró Maiónica. "El gobierno de Venezuela iba a levantar el pedido de captura a Antonini, se iba a tratar como una simple falta y se le aplicaría una multa", dijo.

"Lo que ocurrió es que Antonini nunca firmó el poder" para que se le designara un abogado en Buenos Aires, agregó el abogado. Como Antonini temía terminar en prisión, decidió contactarse con el FBI en Miami, donde reside, y grabar a los supuestos enviados venezolanos -hoy acusados por Estados Unidos de agentes ilegales de un gobierno extranjero- que querían convencerlo de tapar todo.