MONTEVIDEO (AFP) — Un sillón reclinable y de cómodo aspecto reina en un consultorio del Hospital de Ojos de Montevideo, donde los pacientes lo califican de "mágico", pues allí sentados descubren que recuperaron la visión tras someterse a una intervención quirúrgica.
"Los pacientes se sientan allí, nerviosos, donde se les quitan las vendas de los ojos. Y cantan, bailan, lloran de alegría, porque descubren que recuperaron la visión", dijo a la AFP el oftalmólogo cubano Issax Paredes.
El centro surgió después de trazarse una estrategia para combatir "la ceguera evitable, en especial por cataratas", dijo a la AFP su director, Yamandú Bermúdez. "En ese marco apareció la posibilidad del convenio con Cuba para la realización de las operaciones de cataratas de muchos pacientes que no habían tenido la posibilidad de resolverlo a nivel público", indicó en referencia a la Operación Milagro, la iniciativa cubano-venezolana de cirugías oftalmológicas a latinoamericanos de bajos recursos.
En Cuba se trataron unos 2.000 uruguayos, ante "la falta de tecnología acumulada de muchos años y por la falta de recursos humanos especializados" a nivel público en Uruguay, señaló Bermúdez. Pero un convenio con el gobierno de La Habana permitió construir y equipar el Hospital de Ojos, que fue inaugurado el 29 de noviembre de 2007, aunque no empezó a operar hasta el 1 de febrero, debido a un conflicto de dos meses con la Sociedad Uruguaya de Oftalmología, que exigía la homologación del título de los especialistas cubanos.
El Hospital se contruyó sobre la base de un edificio existente, y aún continúa en obras, aunque ya está instalado todo el moderno equipamiento, que antes sólo existía a nivel privado en el país. Según el convenio, "Uruguay pone (...) la infraestructura edilicia y los recursos humanos, y Cuba pone la tecnología y también el personal capacitado para el manejo, mantenimiento, adiestramiento, y capacitación de los técnicos", señaló Bermúdez.
"Estamos hablando aproximadamente de unos 4 millones de dólares (en total), de equipamiemto por un lado y por otro de la readecuación de la estructura de este hospital", con sendas inversiones de 2 millones.
El Hospital de Ojos cuenta con áreas de consulta externa, de línea preoperatoria, de diagnóstico y tratamiento, el área quirúrgica de cuatro bloques y una sala de recuperación, y el área de internación, con cuatro habitaciones de cuatro camas cada una, describió Bermúdez. "Salvo algunas patologías muy específicas, en general los pacientes no requieren internación", añadió.
En febrero se operaron 214 pacientes, de los cuales 209 eran por cataratas y cinco por pterigion (tejido que se forma sobre la córnea), señaló Bermúdez. Cuando empezaron, había 4.000 pacientes en espera, de los cuales 1.810 por cataratas y pterigion. "Llevamos un promedio de 12 a 14 operaciones por día" y "continuamos con un número importante sin resolverle la patología de catarata", lamentó el experto. No obstante, la aspiración es lograr 40 intervenciones de cataratas diarias cuando se integren los 22 oftalmólogos uruguayos contratados, de los cuales solo seis están trabajando, debido a temas administrativos.
"Nuestro primer objetivo es solucionar el problema de salud ocular de los beneficiarios" de Salud Pública, aunque "también planteamos la parte de docencia e investigación (...) tanto con las universidades públicas como privadas", dijo. "Lo que más contentos nos deja es que hoy tenemos calidad asistencial para la gente de bajos recursos. Se terminó aquello de medicina pobre para pobres", sentenció con orgullo Bermúdez.
Copyright © 2009 AFP. Todos los derechos reservados. Más »
