Zimbabue celebró presidenciales con Mugabe como único candidato

HARARE (AFP) — Zimbabue celebró este viernes un simulacro de elecciones presidenciales en las que el jefe del Estado Robert Mugabe tiene el triunfo asegurado como único candidato tras el boicot de la oposición, que llama a la comunidad internacional a rechazar los resultados.

Los colegios electorales cerraron a las 17H00 GMT. El escrutinio se hará sobre la marcha y la Comisión Electoral (ZEC) cuenta con anunciar los resultados preliminares, de cada circunscripción, a partir del sábado.

En teoría, alrededor de 5,9 millones de votantes estaban llamados a las urnas para elegir entre Mugabe, que a sus 84 años se considera un presidente por derecho divino, y el jefe de la oposición Morgan Tsvangirai, de 56 años, que se impuso en la primera vuelta.

Como consecuencia de la espiral de violencia contra sus partidarios entre las dos vueltas electorales, Tsvangirai se retiró de la carrera por la presidencia, pero Mugabe, en un deseo de aparentar legitimidad, mantuvo su nombre en las papeletas.

La participación era baja en la capital, partidaria de la oposición, según la AFP.

Parecía más alta en las zonas rurales donde el partido en el poder, la Unión Nacional africana de Zimbabue - Frente Patriótico (Zanu-PF), llevó a votar a los electores en autobuses, afirmaron varios testigos.

La ZEC aseguró que la jornada electoral se había desarrollado en una atmósfera "apacible".

Por el contrario, el líder de la oposición afirmó que los zimbabuenses se vieron forzados a votar y algunos testigos denunciaron presiones.

"La gente tiene que enseñar su papeleta a un representante de la Zanu-PF antes de introducirla en la urna. (...) No tenía elección. Tuve que votar por Mugabe", contó a la AFP un delegado de la oposición.

El más longevo de los jefes de Estado africanos, en el poder desde la independencia de la antigua Rhodesia del Sur británica en 1980, votó en un barrio elegante de Harare y dijo a la prensa que se sentía "muy optimista" y "en plena forma".

Ante la represión, Tsvangirai, recomendó a su gente que no se arriesgara en este "día de humillación y vergüenza".

"Si es posible, les pedimos que no voten", les escribió en una carta. Pero "si deben votar por Mugabe porque su vida peligra, háganlo", agregó.

Los resultados "reflejan sólo el miedo del pueblo de Zimbabue", dijo el líder opositor, según el cual desde la derrota del régimen en las elecciones generales del 29 de marzo casi 90 partidarios de la oposición perdieron la vida en actos violentos, 10.000 personas resultaron heridas y casi 200.000 desplazadas.

Nervioso por su derrota, el régimen lanzó una ofensiva contra los partidarios de la oposición o los sospechosos de serlo, quemando casas, propinando palizas, e incluso torturando, según varias organizaciones independientes.

Tsvangirai hizo una escapada de la embajada de Holanda en Harare donde está refugiado desde el domingo el tiempo justo para dar una conferencia de prensa, en la que pidió al mundo que rechace los resultados de una "impostura" orquestada por "una dictadura en búsqueda desesperada de una apariencia de legitimidad".

"Quien reconozca esta elección negará la voluntad del pueblo zimbabuense", espetó dirigiéndose a la Unión Africana (UA) y a la Comunidad de Desarrollo de Africa Austral (SADC).

Los miembros del G8, que agrupa a Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Italia, Francia, Alemania, Japón y Rusia, anunciaron que no reconocerían el gobierno salido de una elección que "no reflejaría la voluntad del pueblo".

La Comisión Europea habló de "impostura" y Estados Unidos denunció un "simulacro" electoral y exhortó a la UA a ejercer más presión sobre Harare.

Africa optó por la prudencia.

El presidente de la Comisión de la UA, Jean Ping, dijo estar "convencido" de que se hallará una "solución creíble". La SADC, que envió a unos 400 observadores electorales, no hizo comentarios.