BARCELONA, España (AFP) — Contrariamente a lo solicitado por la fiscalía, el juez de la causa decretó la libertad provisional sin fianza para el agresor de la menor ecuatoriana en un tren subterráneo de Barcelona y este viernes la fiscalía estudia recurrir el auto, según fuentes judiciales.
Una joven ecuatoriana de 16 años fue agredida el pasado 7 de octubre en un tren subterráneo de Barcelona y las imágenes, captadas por las cámaras de seguridad, fueron difundidas y el agresor detenido.
El juez "desoye el clamor social y deja libre al racista", tituló el viernes El Periódico refiriéndose a las condenas de asociaciones, políticos e instituciones y a la manifestación de unos 400 inmigrantes la noche del jueves ante la sede de la Generalitat pidiendo "justicia para todos" y "no al racismo".
Tras recibir declaración el jueves de la víctima, del agresor y del único testigo del ataque, el magistrado sancionó contrariamente a la petición de la fiscalía de prisión por un delito de lesiones y otro por un trato degradante.
El juez, que redactó el auto en su casa y volvió luego al juzgado para hacerlo conocer, decretó la libertad sin fianza para el agresor, Sergi Xavier Martín Martínez.
El auto le obliga presentarse dos veces al día a la policía local del pueblo donde reside; tiene la obligación de comparecer ante el Juzgado los días 1 y 15 de cada mes y, además, el juez prohibió al acusado acercarse a la víctima a menos de mil metros y cualquier contacto con ella.
Asimismo le impide acudir a otras localidades que no sean Sant Boi, Santa Coloma de Cervelló o la Colonia Güell --donde reside-- sin petición y autorización judicial.
El agresor no podrá tampoco podrá utilizar el tren subterráneo donde ocurrieron los hechos.
Todas estas medidas estarán en vigor hasta que se celebre el correspondiente juicio y, en caso de incumplimiento, el juez podrá imponerle al acusado otra medida más restrictiva, incluida la prisión provisional.
El magistrado argumentó en el auto que los forenses no han podido acreditar lesiones físicas (el hecho sucedió hace más de 15 días) ni psíquicas en la joven y "por el momento sólo se puede afirmar la concurrencia de un delito de trato degradante", junto con el agravante de xenofobia, lo que situaría la pena de prisión de seis meses a dos años.
Según el juez, la joven ecuatoriana es presa del miedo por la agresión y se encuentra en un estado de "abatimiento" pero no tuvo que variar sus hábitos de vida, y lamentó que no exista ningún informe médico o psicológico que permita determinar las lesiones psíquicas, ya que la chica no denunció el hecho.
En el auto, el juez afirmó que no concurren las dos circunstancias argumentadas por la fiscalía como es el riesgo de fuga y el de reiteración del ataque a la víctima.
En cuanto a la posibilidad que se reitere el ataque a la víctima, el juez recordó que la menor ecuatoriana goza de la condición de testigo protegido, por lo que no se dará a conocer ningún dato sobre ella.
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