Israel multiplica las amenazas contra los jefes políticos de Hamas
JERUSALÉN (AFP) — Responsables israelíes multiplicaron este domingo sus amenazas de liquidar a los dirigentes del movimiento islamista Hamas en la franja de Gaza, en represalia al lanzamiento de cohetes palestinos contra territorio hebreo.
Sin embargo, el primer ministro, Ehud Olmert, dejó entrever que por ahora no cederá a las presiones crecientes de varios miembros de su gobierno y de la oposición de derecha, que piden una nueva operación militar terrestre de gran envergadura en la franja de Gaza, controlada por la fuerza por Hamas desde junio de 2007.
El ministro de la Vivienda, Zeev Boim, instó en declaraciones a la radio militar a liquidar a los dirigentes políticos de Hamas, incluido Ismail Haniyeh, primer ministro del gobierno islamista en Gaza. "En la guerra, como en la guerra. En Gaza, hay que emplear un lenguaje más guerrero para hacerse comprender: todos los miembros de la dirección política y militar de Hamas están implicados en el terrorismo", afirmó Boim.
Interrogado sobre la posibilidad de reanudar las operaciones de "liquidaciones selectivas" contra responsables políticos de Hamas, Boim se declaró favorable a emprender "ataques contra las cabezas de la serpiente, empezando por Haniyeh, y todos los que están por debajo de él".
El ministro dijo que en el pasado, Israel había concedido un "momento de inmunidad" a la dirección política del movimiento islamista, antes de retirárselo a su fundador, Ahmad Yassin, y a su sucesor en Gaza, Abdelaziz Rantissi, eliminados en 2004 en un ataque de la aviación israelí. "Haniyeh y sus camaradas no son diferentes", aseguró Boim.
El número dos del gobierno hebreo, Haim Ramon, también declaró a la radio militar que todos aquéllos que estén "implicados de forma directa o indirecta en crímenes de guerra contra civiles (israelíes) se encuentran en la línea de mira del ejército".
En la apertura del consejo de ministros de este domingo, Olmert tampoco excluyó reanudar las 'liquidaciones selectivas': "Continuaremos atacando a todos los terroristas. A quienes los envían y los utilizan. No excluiremos a nadie".
Estas amenazas tienen lugar después de que el sábado varios cohetes palestinos fueran disparados desde la franja de Gaza contra la ciudad israelí de Sderot. A un niño de ocho años se le amputó una pierna por uno de esos proyectiles.
Olmert dejó entrever, no obstante, que excluía por el momento una operación terrestre de gran envergadura en la franja. "No podemos ignorar las frustraciones de los habitantes de Sderot y de las localidades vecinas. Su cólera es comprensible, pero ésta no puede constituir un plan de acción", destacó Olmert, en referencia a la indignación de los israelíes en cuyos territorios fronterizos con la franja de Gaza impactan los cohetes palestinos. Abogó por "actuar de forma ordenada y sistemática sobre un largo periodo de tiempo. Es lo que estamos haciendo y continuaremos haciendo".
El ministro de Defensa, Ehud Barak, se desplazó por su parte este domingo a Sderot, donde fue acogido con abucheos por sus habitantes. Un centenar de ellos bloqueó brevemente una de las entradas de Jerusalén para exigir un endurecimiento de las represalias en la franja de Gaza. Posteriormente, se dirigieron hacia la oficina del primer ministro.
Unas horas después de los disparos contra Sderot, la aviación israelí mató a un jefe local del brazo armado de Hamas en Rafah, en el sur de la franja de Gaza.

