Las costumbres aborígenes entran en el Parlamento australiano

CAMBERRA (AFP) — El Parlamento australiano abrió este martes su sesión de manera inédita, con una ceremonia tradicional aborigen, que ilustró la voluntad de reconciliación del nuevo Gobierno laborista con el pueblo indígena de Australia.

Una anciana de la tribu de Ngambri, propietaria ancestral del terreno en el que está construido el edificio del Parlamento, llevó a cabo esta ceremonia de "bienvenida al país", que incluyó la entrega de "un bastón mensaje", presente tradicional, al primer ministro, Kevin Rudd. Ataviada con una capa de piel, Matilda House-Williams explicó a los parlamentarios que "el bastón mensaje es un medio de comunicación empleado desde hace miles de años por los aborígenes para contar la historia de nuestro pueblo".

La anciana recordó que en la inauguración del antiguo edificio del Parlamento, hace 80 años, un aborigen, Jimmy Clemens, solo y descalzo, fue rechazado por la policía.

Kevin Rudd, primer ministro desde noviembre pasado, declaró que el Gobierno quería "rendir homenaje a los propietarios de la tierra en la que está edificado el Parlamento y a los propietarios tradicionales de todas las tierras del continente australiano.

Rudd debe excusarse oficialmente el miércoles ante la 'Generación robada', nombre que reciben los miles de niños autóctonos retirados por la fuerza a sus familias en los años setenta para ser llevados a instituciones o a hogares europeos para lograr su asimilación. El conservador John Howard, predecesor de Kevin Rudd a lo largo de diez años, se negó a hacerlo.