Obama aterriza en Denver con el dilema de ser una estrella

DENVER, EEUU (AFP) — El estatus de estrella de rock del candidato Barack Obama en la campaña presidencial estadounidense volverá a hacerse sentir en Denver, adonde se dirigirá una pléyade de embajadores de Hollywood para apoyarlo al margen de la convención del Partido Demócrata.

Aunque varias celebridades organizaron una serie de eventos de alto perfil a las afueras de la sede de la convención, el entorno del candidato Barack Obama busca guardar una cuidadosa distancia de cualquier fiesta que tenga mucho brillo de película, dijeron analistas a la AFP.

La campaña de su rival republicano John McCain ha procurado recientemente convertir en una debilidad la popularidad de Obama entre las celebridades, anotándose puntos al provocar una polémica con el lanzamiento de un anuncio en el que se comparó al demócrata con Paris Hilton y Britney Spears.

Por esta razón, los analistas prevén que Obama mantendrá una postura cautelosa al momento de hacer campaña junto a estrellas del mundo del espectáculo que se han precipitado para expresarle su apoyo a viva voz.

"Si yo fuera Brack Obama en este momento yo desearía que las celebridades se mantuvieran calladas sobre mi persona", opinó Robert Thompson, experto en cultura popular y televisión en la Universidad de Syracuse, en Nueva York.

Obama se ganó buena parte del voto hollywoodense. Entre las estrellas esperadas en Denver figuran Ben Affleck, Josh Brolin, Annette Bening, Spike Lee, Anne Hathaway, Susan Sarandon y Charlize Theron.

Sin embargo, las estrellas del celuloide ya fueron alertadas de la posibilidad de que ese respaldo a Obama sea contraproductivo para su campaña.

George Clooney, tan conocido por su caracter de estrella de cine como por sus ideas liberales, es un confeso seguidor de Obama. Sin embargo esta semana tuvo la inusual iniciativa de negar en una declaración que sostuviera un contacto regular con el candidato a la nominación demócrata.

"Yo nunca envié mensajes de texto o correos electrónicos al senador Obama", dijo Clooney. "Le doy un millón de dólares a cualquier persona que demuestre lo contrario", apostó el ganador de un Oscar por "Syriana".

"De hecho, yo solo hablé con el senador una vez hace un año medio... y por teléfono", apuntó el actor, frecuentemente criticado por los comentaristas más conservadores de los medios estadounidenses.

Thompson considera que el fuerte espaldarazo de celebridades a Obama podría ser útil si se lo usa inteligentemente.

"La gente de McCain decidió tomar las cosas que son el activo de Obama --su carisma, que es agradable, que la prensa lo adora--, todo este tipo de cosas, y transformarlas en un pasivo", dijo Thompson.

"La gente de Obama debería responder diciéndole: 'Esto es algo realmente bueno'. Obama hizo que la gente se olvidara de Britney Spears y Paris Hilton. Es un candidato que tiene una visión a la cual la gente le está prestando atención".

Todd Boyd, profesor de la escuela de Artes Cinematográficas en la Universidad del Sur de California, coincidió con su colega de Syracuse.

"Ser popular debería ser algo bueno si uno está compitiendo por la presidencia", dijo Boyd a la AFP. "Si John McCain pudiera convocar 250.000 personas en Berlín, lo hubiera hecho. Si pudiera llenar un estadio de football en su convención, lo hubiera hecho".

"Creo que Obama podría decir fácilmente: '¿Qué hay de malo con ser popular? No hay nada malo con ser un talentoso orador público capaz de cautivar a una gran audiencia'", agregó Boyd.

Según este profesor, los ataques con la palabra "celebridad" de McCain a Obama fueron pensados para alimentar la noción de que todo lo que tenga que ver con Hollywood no es confiable.

"Los republicanos apelan a tocar ese sentimiento de que Hollywood, celebridad, popularidad, son cosas de izquierda, liberales, fuera de alcance", agregó Boyd.

Este académico dijo que históricamente los demócratas no han sido capaces de jugar en el terreno de las campañas "negativas" que apasionan a los republicanos: "Pero a la gente le gusta la negatividad, les fascina (...) Los republicanos saben eso y lo aprovechan".