Irak en 2007: mejoró seguridad con menos muertos civiles pese a bajas EEUU

BAGDAD (AFP) — Al menos 568 personas murieron en Irak en diciembre en ataques y atentados, en el balance más bajo desde febrero de 2006, que confirma la relativa mejora de la seguridad desde hace seis meses, sobre todo en Bagdad, pese a que 2007 fue el año en que Estados Unidos perdió más hombres.

Según cifras de tres ministerios iraquíes obtenidas el martes por la AFP, 480 civiles, 24 soldados y 64 policías murieron en diciembre a causa de la violencia.

Pese a no haber sido confirmadas por fuentes independientes, esas cifras de las carteras de Interior, Defensa y Sanidad muestran que el número de muertos en diciembre de 2007 fue el más bajo desde hace 22 meses, o sea desde febrero de 2006.

En esa fecha, un atentado contra el mausoleo chiita de Samarra, a 125 km al norte de Bagdad, desencadenó una ola de violencia sin precedentes entre las comunidades chiita y sunita de Irak.

Esa violencia alcanzó su apogeo en enero de 2007, cuando los tres ministerios citados cifraron los muertos en 1.992. En los meses siguientes, las víctimas ascendieron a 840 en septiembre, 887 en octubre y 606 en noviembre.

Pese a esta disminución, 2007 ha sido el peor año para las tropas estadounidenses en Irak desde el comienzo de la guerra, en marzo de 2003, con 896 bajas.

En diciembre de 2007 murieron 21 militares norteamericanos, según un recuento provisional de la AFP en base a cifras del Pentágono.

Sin embargo, y a pesar de estos datos, desde mayo --mes en el que murieron 126 militares-- se produjo también una disminución en las bajas en las filas estadounidenses.

Todos estos balances parecen confirmar tímidamente que Irak registra una relativa mejora de su seguridad desde el pasado verano (boreal).

Esta situación es especialmente visible en Bagdad, donde han disminuido considerablemente los atentados, secuestros, ejecuciones y enfrentamientos entre milicias rivales armadas.

El lunes por la noche, y por primera vez desde 2003, miles de personas se lanzaron a las calles del centro de la capital, en medio de fuertes medidas de seguridad, para celebrar la llegada del nuevo año cantando y bailando.

Según un reciente informe de la administración estadounidense, los ataques disminuyeron un 62% en Irak desde junio. Para las autoridades norteamericanas e iraquíes es la prueba del éxito de la gran ofensiva lanzada en febrero de 2007 en Bagdad y el resto del país.

Esta mejora se debe también a la movilización de los milicianos sunitas contra Al Qaida y la tregua decretada por la potencia milicia chiita de Moqtada Sard, el Ejército de Mahdi.

Los milicianos sunitas movilizados contra Al Qaida --decenas de los cuales murieron en varios atentados en semanas pasadas-- se contabilizan como pérdidas civiles por las autoridades iraquíes.

Según estas últimas, 937 personas resultaron heridas en diciembre. De ellas, 730 eran civiles, 51 militares y 156 policías. asimismo, 251 "terroristas" murieron y otros 1.146 fueron arrestados.

En todo caso, el número de iraquíes muertos en la violencia que azota el país desde la invasión estadounidense sigue siendo objeto de controversia.

La oficina del primer ministro, Nuri Al Maliki, se niega a divulgar balances desde el aumento de la violencia tras el atentado de Samarra y la comandancia estadounidense no hace balances sobre las víctimas civiles iraquíes.