Turquía no renuncia a la opción militar contra el PKK en Irak
ANKARA (AFP) — Turquía anunció el martes, un día después de la visita del primer ministro Recep Tayyip Erdogan a Washington, que la opción militar contra los rebeldes kurdos que operan a partir del norte de Irak seguía sobre la mesa.
Por su parte, los separatistas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) llamaron a los turcos a negociar.
Turquía "sigue decidida a tomar las medidas políticas, diplomáticas y militares en el marco de la autorización del Parlamento para luchar contra las fuerzas terroristas", señaló un comunicado de la oficina de Erdogan.
El mes pasado, los diputados turcos autorizaron al gobierno a llevar a cabo, en caso de necesidad, operaciones militares a través de la frontera contra las bases del PKK en Irak.
El lunes, Erdogan se reunió con el presidente norteamericano George W. Bush en la Casa Blanca.
Bush anunció una nueva asociación entre los ejércitos estadounidense y turco, así como el comando central norteamericano, para mejorar el intercambio de informaciones de inteligencia y sobre todo para evitar el ingreso de insurgentes a Turquía desde el territorio iraquí.
"En este contexto se decidió reforzar los canales de comunicación directos para garantizar la coordinación operacional de nuestras instancias (militares) (...) destacando particularmente la necesidad de un intercambio urgente de informaciones de inteligencia fiables", explicó este documento, publicado por la oficina del primer ministro.
Después de esta reunión, Bush dio satisfacción a los turcos al reiterar que el PKK es una "organización terrorista" y al proclamarlo "el enemigo común de Turquía, de Estados Unidos y de Irak libre".
El viaje de Erdogan a Estados Unidos era muy esperado por la opinión pública y la oposición parlamentaria turcas, que presionan a su gobierno para que ordene al ejército entrar a Irak y "limpiarlo" de las bases del PKK.
La indignación popular aumentó cuando los insurgentes infiltrados desde Irak mataron a 12 soldados en el sudeste anatolio, el pasado 21 de octubre, incrementando la probabilidad de una intervención militar turca, aunque la comunidad internacional pedía moderación.
Erdogan, quien desde Washington viajó a Roma para realizar una visita oficial, regresará el jueves a Ankara luego de un desplazamiento que parece haberlo tranquilizado.
La prensa turca, por su parte, especuló el martes sobre la eventualidad de operaciones específicas y restringidas sobre las posiciones insurgentes kurdas en Irak.
En la región, el comandante militar del PKK, Murat Karayilan, lanzó un llamado de paz a Turquía, aunque amenazó con continuar su combate.
"Ni las operaciones ni los ataques terminarán con la guerrilla (...). No ensombrezcan el nuevo siglo enfrentando a los kurdos", declaró Karayilan a la agencia de prensa PKK Firat News, favorable a los insurgentes.
Turquía, que tiene unos 100.000 soldados acantonados en la frontera iraquí, se niega categóricamente a tener conversaciones con el PKK, al cual considera, al igual que Estados Unidos y la Unión Europea, una organización terrorista.

